Sentí la imperiosa necesidad de comenzar un blog, y no importa si esto nunca llega a la vista de quienes sirvan de inspiración, pues sólo escucho a mi alma que tiene la urgencia de ser desahogada.
El día que te fuiste me sentí fuera de mi, como si una parte estuviese despidiéndose porque solamente existía si era contigo.
Me siento tan mal, tan ajena, tan extraña, tan vacía
No sé realmente para dónde inclinarme, felicidad o tristeza
No lo sé, pero de lo único que estoy segura, es que estoy sumamente cansada, estoy llegando a muchos límites, los cuales no sabía que existian.
Fantasmas que de van y se van como si en éste corazón no se les hubiera querido, fantasmas que después de un tiempo vuelven como si su ausencia no hubiera dolido, esta no es una historia de fantasmas, es hacer pasar por fantasma a un ser intermitente que jamás se ha ido.



